2018-10-20T10:00:00+02:00
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Presentando al grupo 1
Presentando al grupo 2
Escenario 1 y emparejamientos
Relato R1 Krag vs Fluxus
Desenlace R1 Grupo 1
Deselance R1 Grupo 2
Escenario 2 y emparejamientos
Relevo
Relevo 2
Desenlace R2 Grupo 1
Deselance R2 Grupo 2
Escenario 3 y emparejamientos
Relato R2 Krag vs Björn
Desenlace R3 Grupo 1
-Para los que no han conseguido cumplir el objetivo principal: Tus tropas valoran tu capacidad de sacrificio, y te respetan aún más. Se obtienen 100 puntos más para la lista de ejército, además de que se desbloquean varias de las restricciones de facción iniciales.
-Para los que han conseguido cumplir el objetivo secundario: Eres una fuerza de la naturaleza, un oponente temible hasta para los héroes enemigos. Además de lo anterior, podrás elegir que tu general obtenga +1 F (fuerza) o +1 R (resistencia) a tu elección.
-Para los que no han conseguido cumplir el objetivo secundario: Pelear mano a mano contra enemigos tan poderosas curte a cualquier guerrero. Además de lo anterior, obtendrás de forma aleatoria +1 F (fuerza) o +1 R (resistencia). El director de la campaña te dirá qué atributo te ha sido mejorado.
Luis (Elfos Silvanos) vs Jorge (Orcos y Goblins)
Brogg sentado sobre el campo de batalla, mientras observaba como dos gnoblars
se peleaban por un abollado casco enano. Su ejército había marchado completamente
desordenado, como siempre, confiado en que ningún enemigo podía suponer una
amenaza para ellos. Pero en un momento dado, habían salido a campo abierto y
habían vislumbrado destellos de armaduras al otro lado. ¿Enanos?¡Enanos! A los
toros les vendría bien un poco de diversión, pero Brogg necesitaba algo de
tiempo para que las tropas se enteraran de lo que pasaba. Por suerte, un
temerario enano, semidesnudo y con el pelo teñido de naranja, se había dirigido
derechito hacia ellos, y había cometido la locura de desafiarlo a un duelo.
Brogg no había desperdiciado la ocasión de reforzar su autoridad. Se había
acercado al centro del claro, y de dos mamporrazos, había dejado inconsciente
al kamikaze. Lamentablemente no había podido rematar la faena, todos sus ogros
se habían lanzado a la refriega a la primera de cambio. Pero bueno, los enanos
habían recibido de lo lindo, y él no se podía quejar de ejercitar un poco sus
puños.
magullados congéneres. La campaña estaba resultando dura, después de días
y días caminando, perdiendo un tiempo
precioso en el cuidado de las maltratadas armaduras y el traslado del
armamento, había oído el ruido despreocupado de un ejército más adelante.
Lamentablemente, los enanos nunca habían sido los más ágiles para tender una
emboscada, así que simplemente puso en orden el frente de batalla. Esperando
estoicamente a su nuevo enemigo, los ogros empezaron a asomar en el horizonte.
Ogros. Después de los orcos, ogros. Una voz airada se elevó tras Björn, y el
recién rescatado matador apareció con determinación, en busca de su muerte
gloriosa. Björn no podía negarle eso a un enano, así que le permitió avanzar
delante del ejército, pero eso sí, no esperaría a que un duelo honorable
acabara para abrir fuego contra el enemigo. Al fin y al cabo, los ogros no iban
a hacer nada honorable. Björn estaba en lo cierto, antes de que se diera
cuenta, el matador estaba en el suelo, unos colmillos de sable atacaban el
flanco enano y los ogros se abalanzaban sobre los muros de escudos. Los
guerreros del clan habían peleado sin descanso, pero aguantar la carga de un
montón de brutales ogros nunca es fácil, y en el momento en que el frente se
rompió, hubo que retirarse. El libro de los agravios tenía una nueva entrada.
Repasemos ahora la progresión de sus ejércitos, y qué les desbloqueo.
Las tropas de Groth alcanzan los 1200 puntos, además de haber elegido como héroe de apoyo un aprendiz de matarife. Sus restricciones iniciales fueron:
Las huestes de Björn cuentan con 1150 puntos, además de haber elegido como héroe de apoyo un matadragones. Sus restricciones iniciales fueron:
lo previsto, pero el desenlace había sido el mismo. La noche anterior, los
guardias habían informado a Oropher de las tropas orcas en las proximidades.
Como siempre, las fortificaciones y organización de los pielesverdes eran
bastante deplorables, pero por otro lado era difícil cogerlos por sorpresa…día o
noche, siempre estaban ocupados armando jaleo o peleando. O ambas cosas a la
vez. Oropher había preferido otro enfoque, sabiendo el camino que tomaría el
whaaagh. Apostó a los arqueros entre los cultivos, y dejó ocultos a algunos
guerreros. Mientras tanto, se colocó desafiante en campo abierto. Por supuesto,
surtió efecto. En cuánto los orcos le divisaron, forzaron la marcha, y un
enorme orco negro se acercó por delante de todos. Estaban cayendo en la trampa,
Oropher solo necesitaba que hasta los cobardes goblins se acercaran un poco
más, y mientras tanto ya tenía algo que hacer. Se inclinó con elegancia, y de
un ágil giro se encontraba ya montado. Pero el orco no esperó, atacándole sin
preámbulos. Oropher esquivaba sus acometidas, pero no conseguía herir a la
musculosa mole verde. Parecía que estaban parejos, lo cual le valía al elfo
para ganar tiempo, ya que sus arqueros por fin tenían a tiro a los
despreocupados salvajes, y empezaban a matar sin piedad. Pero no contaba con
las monturas. El jabalí consiguió perforar el cuello de su fiel corcel, del que
perdió completamente el control, siendo golpeado por el temible pielverde a
continuación, y cayendo al suelo. Por primera vez desde que llegó a la isla, el
peligro real ensordeció su odio hacia todo y hacia todos. Pero un instante
después, el orco peleaba con varios elfos que con entrenados movimientos se
servían de su superior velocidad para cansarlo. Una refriega se organizó a su
alrededor, pero la batalla estaba ganada. Aquí y allá, los goblins chillaban y
los orcos corrían, las flechas silbaban y la muerte caía del cielo…era una pena
que la victoria no fuera completa con la cabeza de aquel orco en su cinturón.
ser el más mejor. Pero si Krag era el más mejor, los demás eran peores. Y eso
había pasado en aquella batalla. Krag se había medido en desafío con el
orejotas furioso. Normalmente los orejotas eran esquivos y fríos. Ese orejotas
era diferente. Intentaba ser agresivo…contra el gran Krag. Por supuesto que no
le había ido bien, Krag lo había apaleado. Pero había pasado lo de siempre.
Cuando Krag lo iba a rematar, un montón de elfos aparecieron de la nada, y
antes de que se diera cuenta, tenían una buena pelea montada allí, sus chicos y
él. Pero los orejotas son sucios. No solo habían peleado, habían cubierto el
cielo de flechas. Habían corrido. Habían saltado. Se habían escondido para
volver a aparecer. Y no todos los chicos eran lo bastante buenos, algunos
habían huido como goblins. Habían chillado como goblins. Habían muerto como
goblins, a manos de los elfos, o a manos de Krag. Así se mantiene el “orden” en
el whaaagh.
Repasemos ahora la progresión de sus ejércitos, y qué les desbloqueo.
El whaaagh de Krag aglutina tribus por valor de 1150 puntos, con un chamán orco para canalizar la energía de Gorko y Morko. Sus restricciones iniciales fueron:
estaba haciendo cuesta arriba aquella misión, fruto del desvarío de un viejo
inútil. Tras el último revés, se había visto obligado a exprimir más a las
tropas, tratando de recuperar el terreno perdido con sus enemigos, pero a decir
verdad, imponer disciplina entre sus subordinados era de las pocas cosas que le
gustaban a Fluxus de su trabajo. Sus esfuerzos habían surtido efecto, ya que
habían alcanzado a una extraña formación guerrera a los pocos días, que no se
detenía al advertirles, pero sus avanzadillas, enviadas para hostigador al
enemigo, habían sido neutralizadas con venenos variados, que los mantenían
incapacitados para el combate. Ese día las cosas habían cambiado. Al desplegar
a las tropas en formación de avance, habían encontrado al enemigo preparado
para el combate, y Fluxus había tenido que ganar tiempo para que el ejército
maniobrara. Normalmente hubiera utilizado a los batidores y herreruelos para
esa tarea, pero sus efectivos estaban bajo mínimos con tantos miembros en la
enfermería. Fluxus observó a un guerrero saurio destacando sobre el frente de
seres anfibios, y tuvo que asumir el riesgo. Llamó a un estandarte para que le
acompañara, y desafió al saurio en combate singular. Por supuesto, dejó órdenes
de lanzarse al ataque en cuanto la artillería estuviera en posición. La
estrategia parecía haber funcionado al principio, mientras Fluxus se defendía
de su oponente con habilidad, pero el terreno jugó en contra de las tropas del
Imperio, que pronto se vieron rodeadas por una lluvia de dardos, y las
continuas retiradas de las cobardes lagartijas les impedían hacer valer su
superior pericia militar. Fluxus embistió al saurio con la montura, lo justo
para ganar el tiempo de dar la vuelta y ordenar a su ejército una retirada
estratégica. Habría que buscar otra forma.
marchaba bien. No era un chamán, era un guerrero, pero algo no funcionaba en el
entorno natural. Trataba de aprestar a las tropas hacia el foco de energía,
pero una molestia les impedía avanzar sin dilación. Unos humanos trataban
continuamente de atacar los flancos y la retaguardia, inconscientes de que la
lucha en terreno boscoso y las guerrillas eran la especialidad de sus tropas.
Al tercer día de rechazar al enemigo, Xa Hex se cansó, y preparó a las tropas
para el día siguiente. Aquella mañana había formado para la batalla a los
saurios, los kroxigores, los eslizones, y todas las demás razas de hombres
lagarto. Había contemplado como los humanos no esperaban algo así. Se había
sorprendido de la poca previsión de esa raza inferior. Pero mientras daba
instrucciones a los guerreros, un caballero se acercó para lanzar un desafío.
Xa Hex lo aceptó con gusto, él no se había preparado para huir, disparar y
perseguir razas inferiores. Mientras esquivaba y golpeaba las protecciones del
jinete, los humanos comenzaron a disparar. No aprendían de sus fracasos. Las tropas
no necesitaban más instrucciones, y la batalla dio comienzo. Los lagartos
aprovecharon el terreno a su favor, mientras Xa Hex mantenía al líder imperial
lejos de sus subordinados, consciente de su escasa disciplina. Cuando los
humanos comenzaron a huir, y el jinete hizo lo mismo, Xa Hex ni se molestó en
perseguirlos. Había ganado el tiempo que buscaba.
En la última partida del grupo, la movilidad de los lagartos fue determinante, aprovechando la escenografía, pero acabó tan en tablas como el duelo inicial, entre otras cosas por cierta confusión entre reglas de 6ª y 7ª en un combate múltiple. Al menos la partida deparó algo de experiencia a los contendientes. Fluxus consiguió 4 puntos, suficiente para llegar a nivel 3, y elegir Destreza Marcial para acompañar a El respeto de la tropa. Al no cumplir el objetivo secundaria, el azar le ha otorgado un punto de fuerza (F). Xa Hex por su parte se llevó 5 puntos de experiencia, llegando a mitad del nivel 3, y también elige Destreza Marcial para acompañar a El respeto de la tropa. Tampoco cumplió el objetivo secundario, pero en este caso el destino le ha dado un punto de resistencia (R).
Ya llegamos al final, con la entrada del grupo 2. En cuanto las listas estén validadas…¡el escenario 4 podrá comenzar!
Esta publicación se ha conservado del desaparecido blog https://www.leyendasenminiatura.com/2018/10/campana-los-muertos-no-cuentan-cuentos.html









