2013-12-28T16:19:00Z
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Como aquí solo enseño figuritas y hablo sobre wargames, es posible que muchos no sepáis que soy un entusiasta del rol. O lo era, porque hacía tiempo que no jugaba a nada.
El otro día, sin embargo, me junté con unos amigos que habían quedado para hacerse unos personajes de Rolemaster. Yo, que solo iba a dejarles el manual, acabé haciéndome mi propio personaje y recordando viejos tiempos (dicho de otro modo: vi los dados y las hojas de personaje y chiflé).
Sé que Rolemaster tiene sus defensores a ultranza y sus detractores furiosos, como casi todo. A mí me gusta mucho el sistema, la verdad. Si no habéis jugado nunca a RM os diré que es un sistema complejo, con multitud de tablas. Realmente el sistema de juego no es muy complicado: Tirada + Bonificación – Penalización = resultado final de las acciones. Pero, a no ser que se juegue con alguien que sepa lo que hace, uno acabará loco entre tanto modificador, suma, resta y raíz cuadrada. Hacerse una hoja de personaje puede llevar toda la tarde, tomándoselo con calma, y de nuevo es casi imprescindible estar con alguien que domine el tema porque si no acaba uno mandándolo todo a la mierda. Pero ¡ojo!, una vez que se familiariza uno con el sistema el resultado es muy bueno. Un sistema completo y muy realista, que puede abarcar todas y cada una de las situaciones que se pueden dar a lo largo de una partida. Me gusta especialmente el sistema de habilidades: puedes ponerle a tu PJ cualquier habilidad que desees, sin que ninguna de ellas venga escrita de antemano en tu ficha. Puedes inventarte habilidades, como ataques especiales o hechizos peculiares, y hacer que tu personaje las tenga y pueda usarlas.
¿Es cierto que hay demasiadas tablas en RM? Depende de si las usas o no. El manual básico trae unas cuantas, más que suficientes para cubrir los ataques de casi cualquier arma, hechizos, fuego, animales, caídas, y demás peligros a los que se enfrenten los jugadores. Luego están las tablas que iban apareciendo en suplementos y Companions. Hubo siete Companions de RM, cada uno con sus propias tablas de ataque y de críticos. Y también un montón de suplementos sobre temas tan dispares como batallas navales, castillos, asedios, etc. Lógicamente, si querías usar todas ellas hacía falta tener un cerebro como el de Newton. Pero nosotros jugamos con el libro básico y el Manual de Personajes (muy interesante), y vamos sobrados.
Por cierto, el Rolemaster Fantasía que usamos es la traducción del Rolemaster Standard System (RMSS), una revisión de los años 90.
Rolemaster no tiene ambientación. Es solo el sistema de reglas. Aunque hubo ambientaciones, como Shadow World, hay quien prefiere ambientar las partidas en mundos ambientados o ya existente (por ejemplo, la Tierra Media).
Muchas de sus portadas, por cierto, fueron de Angus McBride, una razón más para tener los manuales:
Otro día os hablaré de cómo transcurren nuestras partidas y de la ambientación que nosotros usamos.
Esta publicación se ha conservado del desaparecido blog https://entierradenadie40k.blogspot.com/2013/12/vuelvo-rolemaster.html


