2015-11-29T01:29:00+01:00
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El autor tiene plena confianza en el ingenio humano y cómo en los últimos 200-300 años éste ha sido aplicado a elevar la condición física y espiritual de amplias capas de la sociedad. Cualquier escasez de un recurso supone un incremento de su precio en el mercado, que incentiva al ingenio humano a hallar soluciones y alternativas a dicha escasez. Por último, hoy en día el sector más puntero de la economía no consiste en la producción de ningún bien físico, sino en la generación de propiedad intelectual en la forma de contenidos o aplicaciones para ordenadores e internet. En la producción de estos servicios, nos dice Garicano, la inversión de recursos físicos es mínima y se reduce a los componentes de nuestro ordenador o tableta.
Cuando estudiaba Ciencias Económicas me contaron un chiste. Era un chiste que sólo podía ser comprendido a la primera por estudiantes de Económicas, y se me dio a entender que cada Facultad tenía su propia versión del mismo chiste, adaptada a la disciplina que en ella se impartía.
En la versión de Económicas, dos economistas se encuentran en una isla abandonada y desierta. Tienen una fuente de agua, y la isla les proporciona acomodo suficiente. Para alimentarse hasta que les llegue algún tipo de rescate disponen de una gran pila de comida enlatada. La putada es que no tienen abrelatas. Deciden reunirse a deliberar para solucionar este inconveniente. Tras muchas vueltas uno de ellos se levanta diciendo: «¡Ya tengo la solución!. Supóngase que tenemos un abrelatas…»
Los mayoría de los enunciados de los ejercicios de Económicas comenzaban enumerando los supuestos del problema en cuestión, siendo uno de los más frecuentes «supóngase un mercado con libre y completa transmisión de información…». La Economía estudia el reparto de los recursos y no su generación, que se da por sentada. Garicano es un economista, y únicamente tiene una vaga idea de como funcionan los procesos físicos que le ponen una tableta en la mano y la dotan de contenidos. Eso lo sé porque yo he estudiado lo mismo que este señor, y tengo muy poca idea de dichos procesos físicos, de cómo funcionan las cosas en realidad.
El mundo es algo muy complejo, y el mundo moderno, más. Intentar comprender su funcionamiento a fin de hallar las soluciones a nuestros problemas requiere una aproximación «multidisciplinar». Algo parecido a lo que hacía Jared Diamond en sus dos libros que he comentado en este blog. Jared Diamond es ornitólogo, pero sus explicaciones no se basan en la variedad y dispersión de especies de aves. En particular me he acordado sobre la teoría de Diamond acerca del progreso tecnológico, y como éste depende de más cosas que la ley de la oferta y la demanda. En los libros de Diamond se ve también claramente que la abundancia de recursos ha influido directamente en el bienestar material de las sociedades, y que el bienestar actual de Occidente tiene que ver mucho con el expolio de recursos de otras regiones del planeta.
Esto es importante, porque se trata de una de las premisas del libro de Garicano: una inversión suficiente en capital intelectual va a generar siempre crecimiento económico independientemente de los recursos.
El propio autor es consciente de que esta afirmación va un poco demasiado lejos, y por ello la frase de los recursos que he subrayado más arriba es seguida poco después por otra que dice «Pero hay razones para pensar que creceremos menos». Garicano se cubre en salud. Es perfectamente posible que en España se implanten todas las medidas que propone, y aún así sigamos siendo pobres.
La política es otro de los inconvenientes de las medidas que el libro propone. En su defensa diré que sobre el tema de Cataluña propone una reorganización de la financiación autonómica que implica, en cierto modo, hacer ciertas concesiones a los políticos catalanes, y que por eso mismo tiene posibilidades de éxito.
Pero su propuesta de mejorar la selección de élites en los partidos obligando por ley a llevar a cabo elecciones internas es, más que ingenua, reveladora de una visión exclusivamente económica del asunto. Cualquier politólogo te puede contar las mil y una maneras de saltarse o manipular unas elecciones internas.
Y es que en esto de la política yo prefiero seguir a Maquiavelo antes que a Garicano. Desde mi punto de vista, y creo que el de muchos de vosotros, para tener éxito en política hace falta tener algo de eso que llamamos «mala leche» o «mano izquierda». Es el arte de ser un cabrón mientras presumes de virtud. De incumplir la palabra dada, y que te alaben por ello.
El PSOE, el PP, y hasta Podemos tienen mala leche. Tienen un rostro muy duro a la hora de soltar bulos e historias imaginadas sobre sus contrincantes que saben que serán escuchados. Cada uno de esos partidos tiene una explicación para lo que sucede en nuestro entorno. Una historia basada apenas en la razón, pero que apela al corazón de grupos de población que son receptivos a una cierta forma de ver las cosas.
¿Qué tiene Ciudadanos?. Tiene gráficos, tablas, y un montón de buenas ideas. Con fallos y pegas, pero buenas ideas. Pero mucho me temo que eso no basta, que las discusiones políticas son poco razonadas, y poco razonables. No sé si Ciudadanos tiene una historia fácil de contar y equivocada con la que mantener a sus votantes fieles a través de todo el período de tiempo que sus medidas necesitan para surtir algún efecto beneficioso, si es que siquiera se les da oportunidad para ello.
Todo hace parecer que en veinte días Ciudadanos cosechará un triunfo electoral que, por su aparente falta de ideología definitoria, le pondrá en situación de formar una coalición de gobierno con un partido. ¿Cuál?. Eso no importa. Lo que importa es el rendimiento que saquen de esa situación, porque no parece que vayan a tener otra oportunidad.
En este momento, 3 de los 4 partidos con mayores expectativas de voto en España están a favor de revisar la Constitución de 1978. El que se niega es el PP, y creo que se trata más que nada de un postureo de cara a sus votantes que desaparecerá en las negociaciones posteriores al 20 de diciembre.
El motivo oficial que hay para cambiar la Constitución es rediseñar la estructura autonómica para que las regiones que componen nuestro Estado sean sostenibles presupuestariamente y no se les ocurran políticas más o menos aventureras (como la de la independencia) como salida para situaciones económicas comprometidas. Coincido en que es algo a tratar, pero pienso también que hay que aprovechar la ocasión para corregir otros fallos de diseño en nuestro país. Si no se hace ahora, es dudoso que la constelación de partidos que va a dar lugar al acuerdo para modificar la Constitución de manera previsible en 2016 vaya a tener lugar de nuevo en cierto tiempo, y ello quiere decir que tendríamos que apechugar con las reformas que no hemos hecho durante muchos años.
¿Qué otras modificaciones pienso que hay que emprender?. A pesar de las pegas que he descrito más arriba, el catálogo de propuestas de Garicano y Ciudadanos es bastante razonable, pero en política rara vez consigues salirte con la tuya en toda la línea. Hay algunas cosas que tienes que dejar de lado. Hay que priorizar. Y de todas las propuestas de «El Dilema de España» la que considero más relevante es la que aparece en la parte final del libro. Específicamente pone «[…] dimisión inmediata de todos los nombramientos políticos en órganos que debían ser técnicos […]».
De todas las medidas propuestas por Ciudadanos, la que yo me quedaría sería precisamente la de desterrar los nombramientos políticos de puestos técnicos. No va a bastar con que Ciudadanos imponga nombramientos técnicos como parte de un acuerdo de coalición para formar gobierno. Si dentro de cuatro años o menos se convocan unas nuevas elecciones y Ciudadanos queda fuera de cualquier coalición, sus nombramientos se irán por la puerta y volveremos al enchufismo y a la ineptitud de siempre.
Hace falta que los nombramientos técnicos para una serie de cargos, sin poder para partido político alguno, aparezca específicado en la reforma de la Constitución. No tiene sentido que la dirección de los medios de comunicación público sea designada ni por un partido ni por un comité de los mismos. Lo mismo rige para el Banco de España, cuyo actual presidente está siendo contradicho ahora por sus propios inspectores a cuenta del fiasco de Bankia. En el caso del Consejo General del Poder Judicial ni siquiera estaba previsto que sus puestos tuvieran designación por los partidos políticos. Sucedió así simplemente porque en los 80 el PSOE comenzó a hacer una interpretación de la Constitución en ese sentido, y desde entonces ningún partido gobernante ha querido deshacerse de su juguete. Estos son tan sólo unos pocos ejemplos, pero hay muchos más.
No va a dar trabajo a los millones de parados, ni solventará las deficiencias de la Unión Europea. Tampoco es una tarea fácil ni sencilla. Es preciso determinar cuidadosamente criterios de ascenso y establecer una especie de Cursus honorum que deje fuera de los puestos realmente importantes y decisivos a los inútiles cuya única vocación es hacer amigos. Porque por ahora, realmente, el mayor problema de España no es que tenga malos gobernantes, es que cualquier gobernante que tenga puede acabar haciendo prácticamente lo que le venga en gana, y eso siempre va a acabar echando a perder hasta el más capacitado de los líderes.
¡Ah!. Y los economistas del chiste acabaron muriéndose de inanición.
Esta publicación se ha conservado del desaparecido blog https://ethelbertblog.blogspot.com/2015/11/supongamos-que-tenemos-un-abrelatas-el.html
