2016-12-14T01:19:00+01:00
______________________________
En las últimas semanas he estado viajando y jugando bastante, por lo cual se ha resentido mi producción en este blog.
Uno de esos viajes se ha combinado con una partida de mesa, al juego Galactica. Yo ya lo conocía de antes, y no soy ningún entusiasta del mismo. Pero mi anfitrión si que está dedicado en cuerpo y alma, y logró arrastrar a suficiente gente para montar una partida con 6 personas (yo incluido) y añadirle unas cuantas expansiones. No podría decir cuales, Pegasus estaba allí.
Tengo dos cosas que decir de la experiencia:
- Los entreturnos. Este juego tiene unos entreturnos laaaargos, laaaargos como un día sin pan, en los que tu implicación en lo que está sucediendo resulta escasa en el mejor de los casos, y bastante probablemente sea nula. Básicamente se reduce a jugar o no jugar cartas en la resolución de crisis. Este larguísimo período de tiempo entre tu turno y el siguiente mata el juego. Así de directo.
- La expansión de Pegasus incluye un espacio de escotilla por dónde lanzar a los personajes al frío espacio exterior. Reíros todo lo que queráis de este clásico de la ciencia ficción, pero su efecto en el juego es que resulta menos drástico (!) que la alternativa: el calabozo de la Galactica. Cuando matas a un personaje, se revela si es humano o Cylon, y el jugador puede continuar la partida tomando otro personaje. El calabozo no te revela nada. Puedes haber metido un aliado en él y no enterarte hasta que es demasiado tarde y ya resulta imposible sacarle de allí para que te ayude a salir del apuro. El inconveniente de esto es que reduce el juego a purgar a toda la tripulación por la escotilla hasta haber localizado los Cylons que hay a bordo.
Y por cierto, los humanos perdimos la partida.
![]() |
Esta publicación se ha conservado del desaparecido blog https://ethelbertblog.blogspot.com/2016/12/reencuentro-con-galactica.html
