2019-01-02T10:00:00+01:00
______________________________
Esta situación no se da con mucha frecuencia (yo la puedo contar con los dedos de una mano, y juego casi todas las semanas últimamente), pero de vez en cuando ocurre, y me llama la atención. En este caso, estaba pensando qué escribir para el blog y me he acordado, y me ha parecido interesante comentarlo.
Lo primero, un resumen breve de la situación del campeón en una unidad. El campeón es una miniatura más de la unidad, por la que se suele pagar un extra de puntos (salvo casos como Bretonia) a cambio de ciertos beneficios. Lo normal es que se tenga 1 ataque extra. Hay casos, especialmente en unidades de disparo u hostigamiento, en que lo que se gana es 1 punto extra de HP. Y luego hay casos raros, por ejemplo el campeón de la manada de bestias aporta 1 punto de liderazgo (ideal para emboscar) y los campeones orcos ganan 1 punto de habilidad de armas y de fuerza. También hay campeones, como los de altos elfos, y la campeona elfa bruja de elfos oscuros, que pueden llevar algún objeto mágico. Así que son variados, vale. ¿Pero qué tienen en común? Tienen en común una cosa básicamente.
Los campeones tienen un trato de «personaje» comparado con el resto de la unidad, pero no son personajes a efectos del ejército. ¿A qué me refiero? Me refiero a que pueden lanzar, aceptar y rechazar desafíos y a que disponen de la regla de ¡cuidado señor! para evitar armas de plantilla. También se da el caso de que al ser una miniatura «con nombre», cuando la unidad recibe un montón de bajas y la primera fila no responde, el campeón sí lo hace (si no ha muerto), y se considera que los «muertos en exceso» son prioritariamente gente del resto de filas que intentaba avanzar al frente.
Por otro lado, no es un personaje en sí, ya que no puede abandonar la unidad, y aparte de morir por ataques dirigidos contra él (o por no conseguir un cuidado señor en un momento dado), sí que muere cuando el enemigo causa más heridas de las suficientes para acabar con la unidad. Me explico:
Ejemplo 1. La unidad tiene 10 espadachines, y uno de ellos es campeón. Está en filas de 5. Si el rival causa 7 bajas, en caso de no haber campeón, toda la primera fila habrá sido aniquilada (y 2 miniaturas de la siguiente) y no se responde. En caso de haber campeón, se considera que mueren 4 de la primera fila, 3 de la segunda y el campeón responde.
Ejemplo 2. La unidad tiene 10 espadachines, y uno de ellos es el campeón. Está en filas de 5. Si el rival causa 12 bajas, como hay exceso de heridas para matar a todos los «masillas», las siguientes van al campeón, y aquí muere pese a que no se le han dirigido ataques. Esto con un personaje no ocurriría.
En resumen, los campeones, aunque habitualmente caros, son útiles, y es conveniente matarlos. Ahora que nos hemos situado, profundicemos en el tema que quería tratar.
Por lo general, en un combate cuerpo a cuerpo en 6ª y 7ª edición, el número de heridas que se causan es relativamente bajo, y normalmente no se va a dar el caso que propongo en el ejemplo 2. Es decir, para matar al campeón, habrá que dirigirle ataques. Esto es diferente en por ejemplo 8a edición, donde pegan muchas más miniaturas, y todas las vivas responden (no se anulan ese turno las bajas mientras los de atrás avanzan). Por otro lado, en Warhammer Fantasy 6ª y 7ª edición, suele ser mucho más importante el número de bajas causadas (anular ataques y aumentar la cuenta de resolución de combate) que matar al campeón, salvo contadas excepciones como unidades tozudas o campeones con objetos mágicos como se mencionaba más arriba.
Esto quiere decir que normalmente, no nos interesará asignar X ataques (donde X es más de 1 o de las heridas del campeón) al campeón, ya que podríamos estar desperdiciando heridas que podrían matar gente y sumar para nuestra resolución de combate, aumentando nuestra probabilidad de victoria, y la de que el enemigo salga huyendo.
Es decir, la situación óptima sería declarar 1 ataque al campeón (o las heridas que tenga), y el resto a tropa, ya que esto no nos reduce la ganancia de resolución, pero a lo mejor nos quita de enmedio ataques de respuesta, o de la siguiente ronda de combate. Pero esto no se suele hacer.
¿Cómo que no se suele hacer Cordo? Pero si es lo más lógico, lo acabas de explicar.
La verdad, durante la partida, casi nadie se para a pensar en esta ventaja ínfima que se puede ganar con ello. Normalmente ni te acuerdas, ya que además muchas unidades no llevan campeón, o resulta que la gente que te han matado es justo la que estaba delante del campeón, o lo que sea. Pero es que además, no resulta algo muy caballeroso.
¿Cómo que no resulta caballeroso?¿Qué chorrada es esa?
Debido al hecho de que casi nadie se acuerda de ello, y los que se acuerdan, ni se molestan, es muy raro declarar un único ataque al campeón por si suena la flauta. Es perfectamente legal. Es lógico. Pero no se hace. Si todos jugásemos a un nivel de juego elevado, digamos en un entorno más competitivo (o jugón), y todo el mundo tuviera interiorizada esta maniobra, no pasaría nada, porque no se vería como una manera de intentar «ser más listo que tu oponente» o «ganar una ventaja ridícula sobre tu rival». Lo haríamos todos, todo el rato. El caso es que normalmente, cuando veo que un jugador declara ese ataque único al campeón, señala algo.
¿Qué señala Cordo?
Suele señalar (recalco el suele, generalizar no está bien) que esa persona se está picando. Que está pensando en rascar por donde sea para intentar ganar, que le está molestando como le tratan los dados, o que se está olvidando del componente divertido del juego para centrarse en «por mis huevos que no me vas a ganar». Lógicamente, esto no siempre es así, pero desde mi experiencia, cuando alguien se acuerda de esto…suele ir perdiendo, suele estar teniendo mala suerte, y suele ser un jugador con más experiencia que su oponente. No es que desde el turno 1 lo haga y lo tenga mecanizado, y tú lo ves en el turno 1, y haces lo mismo durante el resto de la partida, de manera que nadie «obtiene una ventaja». Es que repentinamente empieza a hacerlo a media partida de manera un tanto desesperada.
Querido lector, caer en esa situación queda mal. Incluso si estás jugando para ganar un torneo de 50 personas, o lo haces desde el principio, o no lo haces, pero da mala impresión. Y como normalmente tampoco nos jugamos nada, somos una comunidad pequeña, y además una gran parte de la misma aún tiene mucho que aprender y muchas bases de las que preocuparse antes de estos «small edges»…desde mi opinión personal (absolutamente personal), te recomiendo que evites hacerlo.
Hay casos en que es más normal, te pongo dos ejemplos, y ya tú juzgas como lo ves.
Ejemplo 3. En el turno anterior he recibido una carga, fallado miedo con L9 y huido, me han alcanzado. En mi turno he tirado para reagrupar otra unidad importante, con L9 y se ha ido a la porra. Además mi rival acaba de sacar una fuerza irresistible. Veo que la situación se me escapa de las manos. Durante los turnos anteriores he sido todo risas y jolgorio, pero ahora no le sigo el rollo a mi oponente. En el combate de este turno mi rival pega primero por iniciativa, me hace 1 herida, parece que vamos a estar aquí un rato. Yo respondo con 4 ataques, declaro 1 al campeón y 3 a tropa, sabiéndome muy listo. Si lo mato cerraré el puño al ver el resultado del dado, y sino emitiré un sonoro gruñido. Resultado: doy una mala impresión.
Ejemplo 4. En el turno anterior he recibido una carga, fallado miedo con L9 y huido, me han alcanzado. En mi turno he tirado para reagrupar otra unidad importante, con L9 y se ha ido a la porra. Además mi rival acaba de sacar una fuerza irresistible. Esta partida está perdida, pero no pasa nada, hemos venido a jugar. No puedo declarar un desafío con mis goblins porque no he pagado campeón a mi unidad. Durante los turnos anteriores he sido todo risas y jolgorio, y no tiene porqué acabar aquí, total, la semana pasada mi oponente falló con tozudez L10. En el combate de este turno mi rival pega primero por iniciativa, me hace 3 heridas, este combate también pinta mal. Yo respondo con 2 ataques, pero solo uno toca con el campeón. Pues el que puedo lo declaro al campeón, entre risas, y le comento a mi rival que moriré matando. Además invoco el poder de Gorko para que cargue este dado con toda la fuerza de su pie. Saco un 2 para impactar y lo achaco a que las setas de hoy estaban malas. Resultado: los dos nos lo tomamos como un lance de juego y con un poco de suerte, volveremos a jugar pronto.
Los dos ejemplos que os presento están puestos en contexto y exagerados adrede, para intentar hacer ver a lo que me refiero. Yo igual si mi unidad está absolutamente perdida, declaro todos los ataques que puedo al campeón, como un signo de «pues de perdidos al río, ya me tienes», pero no me vais a ver andar racaneando un ataque al campeón para intentar ir de listo.
Dicho esto, y como ya he intentado dejar claro, esta es una opinión personal, basada principalmente en que creo que en este juego el componente social es más interesante que la victoria. Puede que tú, o cualquier otro jugador, no vea esta maniobra como yo, o lo haga de manera sistemática sin que nada tenga que ver con el mosqueo (o el «tilt» que dicen en inglés), pero en ese caso ya serás consciente de que alguna vez tu rival te ha mirado raro al declarar un ataque a su campeón y el resto a la unidad.
¿Qué opináis vosotros?¿Habéis visto a alguien hacer esto?¿Estáis de acuerdo?¿Discrepáis?¿Creéis que el verde es más mejor o merecéis la caricia de un garrapato dezpachurrador? Si tenéis algo que compartir, los comentarios son bienvenidos. ¡Hasta pronto!
PD: Por supuesto otro tema es declarar ataques a personajes, que tiene una profundiad táctica mucho mayor (negar burbuja de general, puntos de victoria extras, negar repetir desmoralización por portaestandarte de batalla, anular objetos mágicos, reducir dados de dispersión rivales, no permitir lanzar hechizos…) y es algo normal y habitual.
Esta publicación se ha conservado del desaparecido blog https://www.leyendasenminiatura.com/2019/01/opinion-pegar-o-no-pegar-al-campeon.html



