2014-10-26T14:52:00+01:00
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Este libro lo cogí prestado hace años por casualidad cuando viajaba en el asiento de atrás del coche de un amigo, donde se encontraba tirado. Él, a su vez, lo había comprado en la librería de un aeropuerto en una de esas largas esperas a las que se veía obligado por sus frecuentes viajes de trabajo.
Para ser un libro que acabó en mis manos por casualidad, terminé bastante contento con él. El tema central de este libro es la Primera Guerra Mundial en Oriente Medio. Pero no cuenta mucho de las campañas militares sobre el terreno, sino sobre el conjunto de burócratas y políticos que dieron forma a la política británica sobre este área del mundo, y sobre la diplomacia entre los países de la Entente acerca de los pedacitos del Imperio Otomano que cada uno se quería apropiar.
Aunque a ratos se hace un tanto pesado – sobre todo en la parte que describe al grupo de funcionarios del Foreign Office encargados de Oriente Medio – el libro contiene unas cuantas joyas. Por un lado revela que sucedía realmente con el Goeben y el Breslau. Hace una narración de la campaña de Galipoli bastante razonable que exculpa a Winston Churchill. A Lawrence de Arabia y a los árabes en general los pone a parir de un burro. El tercio final del libro deja más de lado las zarandajas de la diplomacia y se mete más en el terreno al contar el intento de despiece total del Imperio Otomano que los buitres de la Entente (Reino Unido, Francia, e Italia) intentaron y como Kemal Ataturk logro salvar la situación y refundar su país. También se hace una descripción bastante interesante de como los británicos pusieron como títere suyo en Persia al padre del que sería el Sha Rezha Paleví (ese al que el Jomeiní echo a patadas). Este último es un episodio francamente vergonzoso.
Con ello el autor pretende – y a mi juicio consigue – mostrarnos como y por qué Oriente Medio tiene hoy las fronteras y muchos de los conflictos que lo asolan. Básicamente, si las cosas están como están hoy en día en buena parte se debe a un grupito de individuos sentados en cómodos despachos a comienzos del siglo XX decidieron trazar líneas y promover políticas que favorecían tanto a sus países como a sus carreras profesionales. Como tantas otras veces en la historia, no se tuvo en cuenta lo que pensaban los habitantes de las zonas afectadas.
Para aquellos aficionados de la historia (y al Pursuit of Glory) es un libro bastante recomendable. No así para aquellos que apenas estén familiarizados con el tema histórico y sólo lean ensayo de manera muy ocasional.
The Pity of War. Por Niall Ferguson.
¿Historiador?. ¿Periodista?. Cuando se trata de ponerle un nombre a la vocación profesional del señor Niall Ferguson yo prefiero medio inventarme el término «polemista», que más o menos quiere decir uno que se gana la vida montando polémicas.
Hay que tener cuidado de no confundir al polemista con la fauna que – sobre todo recientemente – pulula por nuestros canales televisivos en abierto: Telahinco, La Sexta, Intereconomía y 13TV. Esa gente no son unos polemistas, son unos broncas.
Aún elevándolo un poco por encima de semejante fauna, si lees libros de Ferguson tienes que prepararte a que se desafíen las ideas que previamente pudieras tener sobre el tema en concreto. A diferencia de otros historiadores que intentan hacer una narración lo más objetiva posible, Ferguson adopta unos puntos de vista muy claros, los defiende, y ataca los contrarios. Esto puede llegar a ser incomodo. En particular recuerdo como dejé a medias otro libro suyo – Colossus – por una justificación de la guerra de Irak que me pareció simple y llanamente intragable.
Este libro escrito en 1998 no contiene tanta polémica como aquel, pero alguna tiene. Ferguson no hace una narración temporalmente lineal de la PGM, sino que hace varios discursos sobre aspectos de la misma intentando responder varias preguntas que hace al inicio del libro. En los primeros ocho capítulos trata aspectos como la opinión pública y la prensa, el entusiasmo por la guerra, la «Crisis de julio» (si, otra vez), los medios de reclutamiento, y las finanzas de los países participantes antes de la guerra. Salvo en este último tema, el libro se arrastra con cierta vaguedad y pesadez.
Pero a partir del capítulo 9º el libro entra en materia y se pone más interesante. Ferguson es un economista por su formación, y eso se nota cuando emplea gráficos y tablas para respaldar sus opiniones. La presencia de estas tablas y gráficos en el libro se incrementa a partir de ese capítulo 9º, y aunque puedas estar en desacuerdo con el autor, los datos que acompañan al libro son francamente interesantes. Como por ejemplo, el declive brutal de la economía alemana (perdía 1/3 de su PIB entre 1914 y 1918) y el sorprendente auge económico de Rusia (cuyo PIB crecía un 22% entre 1914 y 1916).
¿Y qué nos cuenta Niall Ferguson al final en su libro?. Pues que la intervención británica en la guerra fue un error para los intereses del Reino Unido porque Alemania no tenía un mega-imperio como objetivo de la guerra, sino la creación de una unión aduanera (lo que Alemania logró 70 años más tarde sin pegar un tiro). Esto es algo discutible y especulativo. También determina que los alemanes fueron más efectivos en causar bajas a sus adversarios, y que a pesar de la vasta superioridad económica y financiera de éstos Alemania tuvo la oportunidad de ganar la guerra. Finalmente, llega a la conclusión de que Alemania consiguió con notable éxito escurrir el bulto a la hora de pagar su parte de los costes de la guerra, tanto las indemnizaciones del Tratado de Versalles como las deudas en que el estado germano había incurrido con la «clase ahorradora» del país para mantener su esfuerzo bélico.
Me dejo más temas en el tintero, pero quienes los quieran conocer que se lean el libro.
El libro es interesante porque ilumina aspectos de la PGM apenas tratados en la literatura general, y lo hace desde puntos de vista que tampoco se hallan de manera frecuente en dicha literatura. El uso de datos estadísticos como herramienta de análisis no es novedoso, pero para hallar un libro que lo emplee hace falta irse a menudo a la literatura especializada, y The Pity of War es más accesible al público que eso.
Hay que tener presente, no obstante, que el autor tiene algunas ideas prefijadas bastante claras acerca de lo que va a escribir, y ello se nota en algunos aspectos de esta obra. Aquí, en particular, se le nota bastante tirria por el economista británico John Maynard Keynes. E incluso juraría por alguna frase que he leído en el libro que Ferguson insinúa cierta homofobia por parte suya como motivación de su desden hacía Keynes.
Una vez más, no creo que sea un libro para el público en general, sino para aquellos aficionados a la historia que hayan leído previamente algún que otro libro sobre la PGM. Para estos resulta ser una obra curiosa, que aborda puntos de vista poco frecuentes, y que ayuda a pensar de manera algo diferente sobre un tema que ha sido muy manido.
Esta publicación se ha conservado del desaparecido blog https://ethelbertblog.blogspot.com/2014/10/libros-sobre-la-primera-guerra-mundial.html



