2019-02-26T10:00:00+01:00
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Edu VS Fede
Y hablando de Fede, es uno de los jugadores del grupo MDNR de Madrid, con una importante vena coleccionista (tiene unos cuántos ejércitos pendientes de ser montados), y uno de los participantes de la campaña narrativa que he intentado dirigir desde el blog. Pese a que no tiene muchas partidas de experiencia, ya había podido constatar en nuestro anterior enfrentamiento (aquella vez jugué pielesverdes) que juega con bastante cabeza, y que absorbe las lecciones de la partida con facilidad. Así que pese a que ya había jugado un enfrentamiento de Elfos Oscuros contra Reinos Ogros con éxito, daba por hecho que la partida iba a ser dura.
En el caso de ogros poco miedo iba a causar, pero me serviría para contrarrestar el suyo. El segundo nivel de la estrategia trata de que si el rival no se puede quedar atrás, se acerque y se ponga a distancia de carga de unidades de gran pegada. Los elfos oscuros son frágiles, pero cargando pueden ser temibles. Para ello utilizo una unidad de gélidos, dos carros y las elfas brujas, que son perfectas contra unidades sin armadura (y de paso les da igual el miedo), además de que los brujos fuegoletal pueden unirse si hace falta. Para redondearlo todo, un bloque de guerreros escolta a las hechiceras, unas arpías complican las marchas, y los mastines entretienen o redirigen.
En resumen, la idea era bombardear para anular alguna unidad enemiga, y buscar el combate múltiple contras las más complicadas. Eso sí, los dientes de sable son el objetivo número 1, al poder mandar al traste todo lo demás.
-3 colmillos de sable
-3 colmillos de sable
Pese a ganar el dado, descarté quedarme el lado de la colina para intentar aprovechar un muro para defenderme, y porque como Fede tenía dos unidades de dientes de sable, no quería concentrar mis lanzavirotes. Creo que fue un error. Al final, yo tenía el edificio grande a mi izquierda, muro en el centro y ruinas a la derecha, y en su lado veía edificio pequeño, bosque y colina en el mismo orden, quedando un seto en el centro, ladeado a la derecha.
-Mi nivel 4 disponía de Negra Mano de la Muerte (proyectil mágico 1D6 de F4), Robo de Alma (roba una herida a un enemigo a 30 cm), Viento de Muerte (proyectil mágico 2D6 de F4) y Manto de Desesperación (-3 al liderazgo a una unidad enemiga durante un turno completo).
-El nivel 2, que conocía 3 hechizos, aparte de Negra Mano de la Muerte y Manto de Desesperación, conocía Portador de Muerte, que permite a una unidad trabada devolver un golpe cada vez que sufre una baja ese turno.
En mi flanco izquierdo, opté por un carro de gélidos, y los brujos fuegoletal, protegidos por el edificio, ya que en frente estarían gnoblars y colmillos de sable, y quizás el carro pudiera flanquear unidades interesantes. Las arpías también las puse tras el edificio, listas para negar marchas o sacrificarse por la causa. A continuación tenía un lanzavirotes con buen ángulo de disparo, y las elfas brujas, listas para enfrentarse a tripasduras y ogros toro (sus víctimas favoritas). Puse ballesteros listos para parapetarse tras el muro, y al lado el otro lanzavirotes, cubriendo el resto del campo de batalla. A su lado los guerreros con hechiceras, que veían casi todo, especialmente a los dientesmartirio enfrente. Antes de las ruinas, tenía unos mastines (para los dientesmartirio), los gélidos (para contracargar) y los otros ballesteros. En la colina de enfrente estaba el escupehierros, que no sabía como anular. Para el flanco derecho había dejado el otro carro y más mastines, teniendo enfrente colmillos de sable y comehombres, que no me daban demasiado miedo.
El turno 1 de ogros fue…¿extremo? Para empezar, como era de esperar, avanzó bastante, a tope con gnoblars, ogros toro y tripasduras, razonablemente con dientesmartirio, y manteniendo los dientes de sable a la par. Los únicos que avanzaron a medio gas fueron los comehombres…y no era casualidad.
Fede había distribuido sus personajes, déspota con tripasduras, matarife con ogros toro y matarife con ogros toro, cubriendo todo lo necesario. La magia fue un completo truño, ya que pese a que sus hechizos eran a 3+, repetidamente se quedó corto (a un dado claro), y el resto lo pude dispersar, incluido el portahechizos que reveló en el matarife. Pero el disparo…tela marinera. Por un lado, el escupehierros se fijó en uno de mis lanzavirotes. Su estimación parecía corta (no le dió a los dientesmartirio por poco vaya), pero el dado de artillería se portó, y se llevó por delante sin problema la máquina y a uno de los miembros de la dotación, dejando al otro pensando…¿qué cojoños ha ocurrido aquí? No os voy a engañar…me dolió. Y a continuación los comehombres dispararon a mis gélidos con ristras de escopetas, que resulta que como son pistolas, no tienen penalizador por larga distancia o mover y disparar…así que esos 6 disparos mataron 2 gélidos (sí, salvaba a 4+, y nada de nada). Tiro pánico…pues con L9 lo fallo (esto con goblins nocturnos no pasa), tiro la huida…y con 28 cm se me van exactamente fuera del campo de batalla.
En resumen, un ejército malo en disparo me había volado en turno 1 dos unidades.
Nota postpartida: Veréis que los mastines de la derecha, después de detener el carro estúpido, movieron. El reglamento de 6ª explicita que cuando una unidad falla estupidez y se ve sujeta al movimiento obligatorio, al chocar con una unidad amiga ambas se desorganizan momentáneamente y por tanto quedan inmovilizadas ese turno. Por tanto los mastines debieron quedarse clavados, error mío. Otra lección que aprender (gracias a Mathy por apuntar a este error).
En el opuesto, maniobré el carro para amenazar a los gnoblars, y a la vez a los ogros si se quedaban por ahí. Los brujos fuegoletal los metí tras los ogros, negando marchas, amenazando la retaguardia y avisando del portahechizos en camino. De la misma forma, las arpías las puse tras los ogros toro, para complicar las maniobras. El lanzavirotes estaba perdido ya, así que más le valía disparar bien. Mis elfas brujas recularon, ya que mi rival debía estar a 30 centímetros, y si me quedaba igual, me podía cargar. Los ballesteros no cogieron el muro, ya que implicaba enseñar el flanco, sino que se abrieron para disparar lo que pudieran.
A su derecha, el superviviente del lanzavirotes se lanzó a estorbar, igual que los mastines, los guerreros recularon un poco, y los ballesteros se giraron para poder disparar a los ogros toro (los mastines no dejaban ver bien a los dientesmartirio).
La fase de magia fue escasa la verdad. Fede gastó un pergamino en anular el portahechizos de los brujos fuegoletal, y mis proyectiles causaron 4 heridas a los ogros toro, sin causar pánico. Por otro lado, mi hechicera nivel 4 se marcó una disfunción para no poder lanzar nada más ese turno, mientras que la nivel 2 se marcó una fuerza irresistible de -3 al liderazgo a los dientesmartirio…pero no llegaba. Vaya desperdicio. En disparo lo único que conseguí fue matar un dientes de sable de los que amenazaban al lanzavirotes…pero el liderazgo del general se aseguró de que la unidad mantuviera el orden.
¿Marear la perdiz? Y una mierda.
Los dientes de sable de mi izquierda cargaron al lanzavirotes, que pasó el chequeo de miedo (o de inconsciencia mejor dicho), y los dientesmartirio a los mastines, que también se quedaron. Me hubiera gustado huir, pero hubiera podido redirigir a los ballesteros, que hubiera sido aún peor.
El resto de maniobras fueron más cautelosas. Los tripasduras avanzaron, mientras los ogros toro se giraron para que el matarife hiciera magia contra mis pobres brujos fuegoletal. Los comehombres siguieron su lenta marcha pensando en pulverizar a los mastines, y los dientes de sable del flanco se alejaron, no viendo amenaza en ese lado.
La fase de magia esta vez fue algo mejor…para mi desgracia. Abrió usando el Palo tirarrayos contra mis brujos, con nivel de energía 3. Opté por usar dos dados para dispersar, y me saqué de la manga un precioso doble 1. Fede olió sangre, y salieron 6 impactos, convirtiendo 3 en heridas, aunque luego la salvación especial me libraría de 1. Pero se llevó dos brujos (80 puntazos) con la tontería. No consiguió mucho más allá de matar un mastín de la derecha con un Masticahuesos, y darle Partemuelas a los ogros toro (+1 R y tozudos), a cambio de una herida en el matarife.
En disparo, el escupehierros vió mi carro de gélidos de la derecha. Y dejó de verlo tras calzarle un precioso impacto de F10, haciendo llegar las astillas a Naggarond. Y los comehombres de paso usaron sus escopetas para volatilizar un mastín, haciendo huir al resto por pánico hasta salir de la mesa. Flanco limpio vaya.
El combate no fue mejor. Los dientes de sable mataron a un miembro de la dotación del lanzavirotes, y persiguieron al restante alcanzándolo. Los dientesmartirio machacaron al resto de mastines y arrasaron limpiamente hasta trabarse con los ballesteros.
A estas alturas había perdido 5 gélidos, 10 mastines, un carro, un lanzavirotes completo, y otro casi (quedaba un tío de la dotación) y 2 brujos fuegoletal. A cambio, un perrete y un ogro toro. De lujo vaya.
A estas alturas era un go big or go home, e intenté lo que se me ocurrió. Pero siguiendo la tónica habitual, esta vez el carro de la izquierda falló estupidez, y avanzó para enseñarle el flanco a los gnoblars…sí, la verdad que era muy estúpido.
Mi idea entonces era una carga combinada a los tripasduras de elfas brujas y brujos fuegoletal, pero los brujos fuegoletal fallaron miedo y las dejaron solitas. Y por otro lado, tiré mi unidad de guerreros (con ambas hechiceras) contra el flanco de los dientesmartirio, pensando que si fallaban el pánico con L7, salvaba a los ballesteros, y les provocaba pánico casi seguro a los dientes de sable de ese flanco. Fede me reveló un objeto que no conocía, un estandarte que básicamente daba sangre fría contra pánico a esos dientesmartirio, que se rieron en mi cara (y pese a toda mi resolución de combate, el haber cargado y las bajas que causarían a los ballesteros podían hacerme perder fácilmente).
Aparte de eso, giré a los ballesteros libres para intentar liquidar a los perretes que habían zampado elfo, y las arpías hacía la derecha, para amenazar a la otra unidad de colmillos de sable. El miembro de dotación suelto empezó su carrera por llegar al lanzavirotes abandonado, a ver si le daba tiempo a disparar en esa partida. Vaya crack.
En esa fase de magia no conseguí nada, ya que el segundo pergamino volvió a anular a mis brujos fuegoletal, mis hechiceras trabadas no podían lanzar proyectiles mágicos, y las dos veces que intenté ponerle -3 de liderazgo a los dientesmartirio me quedé corto. Lo que sí metí fue Portador de Muerte a los ballesteros, que estaban condenados. Al menos los disparos mataron a los dos perretes que estaban en el borde del campo de batalla…
El combate fue dispar. Las elfas brujas metieron 5 heridas a los tripasduras (el número mágico era 6, para anular ataques a dos ogros), y se llevaron 5 bajas a cambio. Por suerte, las filas, potencia y demás les permitieron ganar de 3, haciendo huir a los tripasduras, pero una persecución lamentable no tuvo premio. Eso sí, los ogros toro fallaron el pánico subsiguiente al menos, dándole salsa a la partida.
En el otro lado en cambio, los dientesmartirio mataron 7 ballesteros, y pese a tener en su flanco 3 filas, potencia, estandarte…perdí. Pero pasé las desmoralizaciones al menos…a ver si en el turno siguiente, ya sin bonos de carga, y solo pegando un monstrenco, le podía ganar.
Este turno fue más tranquilito…supongo.
Para empezar, los gnoblars fallaron miedo cargando al carro (¡gracias!), pero mis arpías se habían acercado demasiado a los dientes de sable de la derecha, y fallaron miedo al ser cargadas por ellos, que hicieron fallida.
Lamentablemente, consiguió reagrupar tanto los tripasduras como los ogros toro, pero había que tener esperanza. En su fase de magia estuvo hábil, ya que pese a gastar mi pergamino en evitar que hiciera tozudos a los tripasduras, y mis dados en evitar que obtuvieran regeneración, me coló a un dado (con un 6) tozudez en los dientesmartirio, para mi desesperación.
En disparo tentó a la suerte, disparando desde el escupehierros a mi otro carro, y clavó una estimación de 130 centímetros en todo el centro de la peana…aunque por suerte el dado de artillería mandó el bolazo fuera.
En el combate del turno, que sabía que tenía perdido, confió en la tozudez y usó sus ataques para aplastar a mi pobre hechicera de nivel 2. No me gustó el intercambio, ya que a continuación pasó esa desmoralización con L7. Se me acababa el tiempo con los dientes de sable en camino…
Por fin pasé la estupidez con el carro, y me lancé como loco. Tiré el carro, los brujos fuegoletal y las elfas brujas contra los tripasduras, intentando hacerlos explotar y salirme del rango de carga de los ogros toro en el proceso.
Sorprendentemente, se reagruparon las arpías con L6, así que veía un rayo de luz…
Usé mis dados para lanzar -3 de liderazgo a los dientesmartirio, a 5 dados (cosa que nunca hago), y abusé de mi suerte, disfuncionando, perdiendo un nivel y olvidando el hechizo. ¡Yupi! Eso sí, al menos dispersé la tozudez que tenían del turno anterior.
Mis ballesteros, que al fin habían tomado el muro, también se quedaron cortos, ya que al hacer una sola herida a los dientes de sable, no provocaron el pánico que buscaban. Para redondearlo, el dientemartirio que pegaba hizo 4 heridas a los guerreros, y le valió para empatar el combate, para mi desesperación.
En el lado opuesto, mi carro hizo 3 heridas con los impactos por carga, y 2 más de los gélidos. Los brujos fuegoletal y las elfas brujas nada de nada, pero la campeona hizo una herida más, para un total de 6. A los ogros esto les pareció mal, y el déspota destrozó el carro con F7 y le sobraron ataques para matar 2 brujas más. Aún así gané, y fui capaz de alcanzarle en la huida al fallar la desmoralización. Aunque no corrieron mucho las elfas brujas, quedando a la vista de los ogros toro.
Llegó el turno de consolidación. Los ogros toro, muy justos por pivotaje, cogieron el flanco de las elfas brujas con una carga, que al ser inmunes a psicología (por la furia asesina) no podían huir. Además los colmillos de sable llegaron finalmente al rescate de los dientesmartirio.
La partida estaba en sus manos, y lo que pasó te sorprenderá. Warhammer en estado puro. Después de lanzar 3 hechizos, fallándolos con 1s o 2s, o siendo dispersados, le tiró de nuevo la tozudez a los dientesmartirio. Y disfuncionó. Y sacó un 1 en la tabla. El matarife de los comehombres desapareció, hizo 2 heridas a sus compañeros, y el otro matarife se llevó 3 heridas en el 1D3, y al estar herido de antes, también palmó. Absolutamente absurdo.
Como mi elfo solitario estaba a punto de llegar al lanzavirotes, usó el escupehierros para intentar acabar con sus esperanzas, pero esta vez se pasó. Ese elfo va a ser ascendido a héroe. Y los comehombres no consiguieron abatir a las valientes arpías.
Los combates, me temo, no tuvieron sorpresas. Los dientes de sable mataron 3 guerreros, los dientesmartirio a los 3 ballesteros restantes, perdí, los guerreros huyeron automáticamente por miedo y fueron alcanzados. De propina, los ballesteros del muro fallaron pánico. Vaya palo…
Y las elfas brujas más de lo mismo claro. Ya estaban ablandadas, y con 3 heridas que me negaron responder, los ogros toro ganaron automáticamente y me alcanzaron huyendo. Al menos los brujos fuegoletal sí que pasaron el pánico…
La verdad es que fue breve, no me quedaba demasiado. Los ballesteros no se reagruparon, quedando al borde del campo de batalla. Los fuegoletal se recolocaron para usar el bosque como protección, las arpías se movieron para molestar a los dientesmartirio y ver a los dientes de sable. Y el elfo finalmente llegó al lado del lanzavirotes, aunque no tan cerca como para cogerlo.
Lo único asombroso es que los brujos fuegoletal metieran su portahechizos y causaran 4 heridas a los ogros toro, que fallaron pánico.
Otro turno escaso. Los dientes de sable cargaron a los ballesteros, sacándolos del campo de batalla y saliendo en el proceso. Los ogros toro se reagruparon, listos para llevarse el lanzavirotes, y los comehombres que seguían henchidos de orgullo con sus escopetas intentaron abatir, sin éxito, a los brujos fuegoletal.
Ya por rebañar puntos, escondí al elfo heroico tras el edificio (¡que le den a la máquina de guerra!), y a las arpías tras las ruinas de la esquina, y cargué con los brujos fuegoletal a la retaguardia de los ogros toro. Causé 3 heridas (necesitaba 4 para matar un segundo ogro), y pese a las especiales, a la vuelta palmaron 2 brujos. Gané el combate, y ese brujo suicida alcanzó a los ogros toro que huían…y de paso los gnoblars fallaron pánico, pobrecitos míos.
Los dientesmartirio cargaron al brujo solitario, que directamente di por muerto, los comehombres se apresuraron a negarme el cuadrante de las arpías, y los gnoblars se reagruparon con L5. Como debe ser, son pielesverdes.
Ya nos echaban de la tienda, y tampoco tenía nada que hacer, me quedaban 5 arpías y 1 elfo…así que extendí la mano y felicité a mi oponente.
Para mí, los MVPs son para el escupehierros, que destrozó mi moral, y las elfas brujas, que pese a ser aniquiladas, siguen apuntando víctimas en su haber. Estas chicas son guerreras.
Aquí dejamos el informe de hoy, en que la partida de guerra ogra infligió una severa derrota a la incursión druchii, que se las prometía muy felices hasta que se encontró con el penetrante olor de unos sudorosos y vociferantes ogros en plena cara. Desde aquí le doy las gracias a Fede por la partida, aprendí unas cuantas cosas, y ahora que nuestro marcador particular está empatado…habrá que desempatarlo. Ya veremos cuando traemos otro informe de batalla al blog, mientras tanto, espero que este resultara entretenido.
Esta publicación se ha conservado del desaparecido blog https://www.leyendasenminiatura.com/2019/02/el-mandato-de-khaine-1-informe-de.html



















