2016-09-15T19:42:00+02:00
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Ringard es un jugador muy sólido. Creo que los únicos que se encuentran por encima suya en nivel de juego son unos pocos jugadores alemanes. Por eso, cuando juega como Prusia sus probabilidades de victoria son elevadísimas, y es preciso un esfuerzo concertado por los jugadores aliados para evitar que así sea. Sobre todo es muy importante hilar fino y no cometer errores.
Lamentablemente, no fue así. Por mi parte me dejé volar del tablero 2 generales franceses con 12 tropas en los 3 primeros turnos. Uno fue un sacrificio consciente, a cambio del cual pude reventar un general hanoveriano. Pero el otro fue producto de uno de mis despistes con el suministro. A pesar de esto, me fue posible recuperarme y retornar al tablero con fuerza.
JM se tenía muy bien aprendida la lección con Rusia. Limpió rápidamente Prusia Oriental y se concentró primero en el sector de trébol de Kammin. Desafortunadamente para él, se quedó pronto sin cartas de ese palo. Ello, lejos de desanimarle, propició que enviase un general en apoyo de Francia. Lamentablemente, me fue imposible coordinarme con ese general y JM optó por desistir y dar media vuelta.
¿Y Austria?. En general C_M jugo bien. Ya para el 4º turno atacaba con una torre y superioridad de 9 puntos a los generales prusianos P4 y P5 en Silesia, resultando en un combate bastante intenso en el que ambos bandos gastaron bastantes cartas de diamantes. Sin embargo, tras eso a Austria se le acabó la munición. C_M dejó de robar tantos diamantes como había hecho en los primeros 4 turnos, y cesó en sus ataques durante varias rondas, lo que permitió a Ringard acrecentar su mano de cartas. Por poco, no llegué a añadir un 5º mazo de cartas al juego.
El problema de C_M es que luchaba con una mano atada a la espalda. No fue tanto un fallo suyo como una especie de «moda» que he visto en varios jugadores recientemente, y que consiste en hacer avanzar una o varias piezas austríacas por el extremo oriental de Silesia. A mí no me gusta esa línea de avance. Tiene dos pegas que considero importantes: 1º) Requiere un tren de suministro exclusivo que no está disponible para piezas en otros ejes de avance; 2º) Las piezas que avanzan por ahí quedan aisladas del resto de piezas en otros ejes de avance, y cuesta mucho reforzarlas en caso de que sea necesario.
Lo que sucedió en los siguiente 11 turnos confirmó mi opinión de esa ruta. La pieza que la tomó (A4) tenía pocas tropas (2, según contó C_M más tarde) pero nunca llegó a avanzar mucho porque se quedaba sin suministro, por si sola era demasiado débil como para lanzar cualquier tipo de ataque, y en esos 11 turnos únicamente logro tomar un objetivo.
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De esta manera, la pieza austríaca quedaba atada en una posición marginal, lo que le dejó a Ringard libre 1 general prusiano con el que poder maniobrar sin inconveniente, lo que fue decisivo en varias ocasiones.
Aún así, en el turno 12 hubo en Silesia un combate entre los diamantes prusianos y las picas de Austria en el que se gastaron muchas cartas. En su momento pensé que se había debido a un error de posicionamiento por parte de Ringard, pero él mismo comentó tras la partida que no había sido así. Sacrificó sus diamantes por picas de la mano de Austria a caso hecho para poder defender Silesia desde Breslau en el cuadrante de picas. Esto es lo que se conoce como «batalla a palo cambiado», que resulta algo peligroso y requiere buen tiento para saber cuando y cómo hacerse. A Ringard le salió bien, porque en lo que quedaba de partida Austria apenas le pudo causar problemas.
La partida se la llevó Ringard con justicia por su gran habilidad, y por nuestros errores. Mas hay que reconocer que tuvo la gran fortuna de no sufrir ninguna reducción de subsidios y que la partida fue corta. Acabo a los 17 turnos. Pero ahora no vamos a culpar al bueno de Ringard por ser un suertudo, ¿verdad?. ¿Quién dijo que sólo quería generales afortunados en su ejército?.
Esta publicación se ha conservado del desaparecido blog https://ethelbertblog.blogspot.com/2016/09/club-friedrich-10-de-septiembre.html











