He decidido empezar una serie nueva de artículos cutres sobre CINE DE MIERDA. Sí, como se ha escrito poco sobre el tema, pues vamos a añadir más leña al fuego. Como el blog es de temática fantástica/futurística, pues comentaré sobre todo pelis en esa línea: fantásticas, medievales, cine de bárbaros, algo de ciencia ficción… Recordad que mi objetivo preferido será el cine DE MIERDA. Para comentar pelis buenas y serias ya hay gente que sabe más que yo, y además es más aburrido.
Voy a empezar este recorrido infernal por los submundos cinematográficos con una joya del cine ochentero casposo, la quintaesencia de la mierda fantástica que vino después de Conan el Bárbaro: ATOR EL PODEROSO.
Pongámonos en situación. Eres un director italiano ochentero, ávido de dirigir mierdas, y te enteras de que están haciendo una peli sobre un superhéroes medieval muy popular, Conan. ¿Qué haces? Coges un par de cámaras y actores infectos, te vas a algún parque o área recreativa y grabas tu propia versión de algo medieval-fantástico en DOS SEMANAS. Eso fue exactamente lo que hizo Joe D´Amato en 1982 para intentar aprovechar el exitazo de Conan, el Bárbaro. Ator fue escrito (por decir algo), grabado y montado en tiempo récord, y estrenado solo unos meses después de Conan. En España Ator se estrenó el 18 de octubre del 82.
¿Tiene algo que ver Ator con Conan? Hay un tío en forma enseñando músculos, pero aparte de eso… La historia es como sigue: Ator, el hijo de Thor, es un bebé que nace destinado a derrotar al malo de turno (un deleznable brujo malvado maquillado como un transexual y con arañas mascota, de igual forma que el Thulsa Doom de Conan tenía serpientes). Un señor con pelucón llamado Griba salva al bebé y entrega a Ator a una familia. Este crece y se enamora de su hermana. Sí, de su hermana. Quiero decir, se habían criado como hermanos aunque biológicamente no lo sean, pero joder, eso es de ENFERMOS. Detengámonos un segundo a disfrutar uno de los mejores diálogos de la historia del cine:
Total, que los malos atacan su poblado, secuestran a su hermana/amada y Ator va en su busca. Griba, su salvador, aparece para entrenarle y por el camino se le une la rubia Sabrina Siani, una clásica de este tipo de italianadas a la que vimos en El Trono de Fuego, La Conquista de la Tierra Perdida, La Espada Salvaje de Krotar y otros engendros que ya comentaré. Hay brujas, herreros ciegos, una pelea con unas sombras que tal vez sea lo único original y salvable, etc… Ator y la rubia se enfrentan a los malos, derrotan al sacerdote travesti y Ator mata al monstruo final, que es una araña absolutamente denigrante hecha de cartón y tela de pelo, de la que usamos para disfrazarnos de cavernícolas en Carnaval. Rescata a su hermana, los malos mueren, Sabrina Siani muere también sin pena ni gloria, y hala, a merendar.
Por cierto, Ator tiene un companion animal, un osezno pequeñajo. Sospecho que el oso es el verdadero protagonista del film, porque es el que salva la situación una y otra vez mientras su dueño lo mira todo con cara de pasmado. Bueno, con la única cara que tiene…
Ator tiene una pobreza de medios terrible, con decorados de polispán, exteriores grabados en parques públicos, vestuarios que causan dolor… Las vestimentas y armaduras son risibles, y tengo la impresión de que han sido reutilizados en alguna otra producción, lo mismo que algunos decorados. Los diálogos, encuadres, situaciones en general, son de amateur total. Como si mañana me da por hacer una peli con mis amigos, pero además les pillo de resaca. En la versión que llegó a España es muy evidente que falta al menos una escena: Ator y su compañera huyen de una especie de zombis en una escena cutre que se corta de pronto. Más adelante, dan a entender que «han vencido» a los no muertos, cuando no se ha visto lucha ninguna. ¿Qué más cosas faltan, para alivio de nuestra cordura, en esta película? Jamás lo sabremos…
El actor protagonista, Miles O´Keeffe, repitió papel en posteriores entregas. Da el tipo como bárbaro atlético, aunque lo mismo podría haber sido un miembro de Locomía o algún grupo de la movida madrileña. Su expresividad puede compararse a la de una piedra pómez, y de hecho creo recordar que tuvieron que doblar sus frases por su espantosa dicción.
¿Lo bueno de la peli? Pues lo mismo que lo malo: es un puto cachondeo. Propongo verla en casa de algún amigo con alcohol. Bebed cada vez que:
– digan una frase ridícula
– el osezno salve a Ator o sus compañeros
– haya una pelea sin ganas, ni chicha, ni energía, ni nada
– salga una teta (aquí hay más bien poquitas)
– la imagen sea tan oscura que no sepáis qué narices está ocurriendo
– veáis un anacronismo (armaduras de placas en un supuesto ambiente de la… ¿edad del hierro?)
Podéis poner más reglas, pero con estas os garantizo que acabaréis arrastrándoos por los suelos en los primeros veinte minutos de película.
Lo mejor:
– lo estúpido, risible, ridículo, y absurdo que es todo lo que aparece en pantalla
– el osezno
– no dura demasiado
Lo peor:
– lo estúpido, risible, ridículo, y absurdo que es todo lo que aparece en pantalla
– las coreografías de las peleas. Qué coño, decir «coreografía» es como llamar yate a un tronco que flota, las peleas son absolutamente paralíticas.
Esta publicación se ha conservado del desaparecido blog https://entierradenadie40k.blogspot.com/2018/03/cine-denigrante-ator-el-poderoso-1982.html