2013-05-09T20:04:00+02:00
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A añadir a mis dificultades estaba el hecho de que al día siguiente me tocaba comenzar la mañana con Prusia: el bando que más exige en el juego. También es el que más compensa una vez se aprende a jugar. Ya durante el desayuno contaba con que al menos uno de mis contrincantes no pusiera todo su empeño en la ofensiva, y ello me permitiera lograr una victoria o sobrevivir más de 20 turnos.
Al comienzo de la partida Austria – llevada por C_M – se mostró tímida telegrafiandome escasez de diamantes en su mano, al tiempo que yo tenía una buena cantidad en la mía. Me plante a la defensiva en los sectores de diamantes de Silesia y Sajonia, y fui cediendo objetivos uno a uno, rehuyendo combates serios. Llegado un punto (tal vez en torno a los turnos 8 a 10) C_M tenía suficientes diamantes como para empezar a presionar con confianza. Concentró 24 ejércitos en Silesia que me fueron una sangría, pero ello le supuso dedicar tan sólo 1 ejército más débil a Sajonia. Al final de la partida me aferraba a mis objetivos en Silesia con las uñas, pero en Sajonia Federico el Grande se defendía en solitario con retiradas automáticas de menos un punto.
Francia era liderada por Ringard. Tiene un nutrido repertorio de trucos, pero me fue posible desde bastante pronto organizarle una Defensa en Triángulo, aunque por un punto no destruye el ejército hannoveriano sur de dicha estrategia. Llegado un punto se hartó y envió a 2 generales a Magdeburgo, dónde yo le estaba resistiendo con retiradas automáticas de -1. Ello me permitió levantarle Diepholz (objetivo noroccidental, en tréboles, de Francia), y ganar así unos 2-3 turnos que bastaron para que llegase el evento de rendición francés.
Tras ello, Ringard asumió el mando de un ejército imperial llevado sin mucho impulso por C_M, y lo movió de manera que, para el final de la partida, era mi única amenaza seria en Sajonia.
Pero quien más apuros me supuso fue Will con los rusos. Yo había adoptado una defensa clásica por la cual el prusiano gastaba sus diamantes con Austria, sus corazones con Francia, y los tréboles con Rusia. Así, me mantuve con el general nº7 en la zona de Kammin evitando en la medida de lo posible ofrecer un combate a través de otro sector. Me fue bien durante bastante rato. Aprovechaba cualquier oportunidad para atacar a Will en tréboles y propinarle un recordatorio de quien era el jefe hasta que empece a notar:
a) mi mano de tréboles no crecía como yo quisiera.
b) los rusos se envalentonaban turno a turno.
Conclusión: era Will quien empezaba a robar esos tréboles, y no yo. Me fui conformando con retiradas de 1 espacio hasta que ya me sentí acorralado y no pude aguantar más. Para asombro de mis adversarios jugué 3 reservas a 10 puntos para quitar todos los tréboles de la mano de Will y propinarle una retirada con pérdidas. Y después jugué otras 3 reservas en un contraataque en tréboles para cerciorarme de que no volvía a tener tréboles en su mano.
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Los 6 puntos que Will se llevó por esta partida no hacen justicia a las dificultades que me planteo.
Entretanto, Richard Sivel jugaba su propia partida como Prusia, que tuvimos que interrumpir por la comida y proseguir por la tarde. Duró más de 20 turnos, y a pesar de algún tropiezo inicial, a mí me pareció que trazaba círculos alrededor de sus contrincantes.
Por la tarde, y con algo de retraso porque tuvimos que esperar a concluir la partida de Sivel, me tocaba jugar como Francia. Al otro lado de la mesa, con Rusia, estaría el propio Sivel. Ringard cogía el mando de Austria. Rf, que había jugado con Austria por la mañana en la partida de Sivel, tuvo que enfrentarse ahora además al reto de la partida llevando Prusia.
Posiblemente, el estrés fuera algo excesivo para él. Lo cierto es que cometió varios errores que llevaron su partida a un pronto final y a un colapso general. Ganó Austria. Al final yo tenía 9 objetivos de 10 y me llevaba con ello 9 puntos muy necesarios para clasificarme en la final. Aún así estuve parado durante un rato bastante largo. Hannover se instaló en medio del sector de picas y no llegué a desplazarlo de allí hasta bastante entrado en la partida. Para entonces Rf también había enviado algún general prusiano a combatir contra Francia, lo cual creo que fue un derroche en un momento en el que estaba experimentando dificultades en otros frentes.
Contra Rusia Rf usó su defensa de Prusia Fuerte con 6 puntos en el general 8 y defensa a veces en corazones, a veces en picas. Tuvo a Sivel contenido allí hasta el final, pero a costa de ceder toda el área en torno a Berlin, de manera que jamás en mi vida he visto al ruso campar más a sus anchas que en esta partida. Y creo que el propio Sivel me dijo que él tampoco había visto todo así. Esto le permitió defenderse en tréboles frente a Austria, desde el extremo suroriental de Silesia. No era mal plan, pero Rf por un lado cedió terreno al austríaco demasiado pronto, con lo que Ringard comenzó a atacarle en tréboles desde muy pronto. Por otro lado, Rf acabó aceptando una absurda batalla en tréboles ante el ruso en el extremo noroccidental del Reino de Prusia, desde dónde no estaba defendiendo ninguna bandera. Ello agotó las cartas que le quedaban para combatir al austríaco.
Es una pena, porque las cartas del destino revelaban que Rf tan sólo hubiera tenido que aguantar 17 turnos para proclamarse victorioso. Al final sólo hizo 13 ó 14 turnos. Otra cosa llamativa fue que – por vez primera – contemplamos una formación táctica a la que el prusiano recurrió para proteger su tren de suministro en Sajonia, y que veríamos de nuevo en la final.
En la imagen se ve como el tren de suministros prusiano está totalmente protegido, aunque con un punto débil, mediante dos ejércitos prusiano.
En la otra mesa era ahora el turno de C_M como prusiano haciendo virguerías contra los aliados. La partida duró 23 turnos y a pesar de que me contaron que C_M sufrió una derrota severa al inicio, por lo que yo vi el resto de jugadores no parecieron tener una sóla posibilidad contra él.
Debido a los retrasos, esta partida acabo a eso de las 10 de la noche. Eso hizo que la despedida fuera algo apresurada, pero nos dio tiempo a repartir títulos de participación, un regalito al último clasificado – Will – y hacernos un par de fotos todos juntos.
Sivel como Prusia, C_M como Austria, yo mismo como Rusia, y Rf
como Francia.
corrijan, la partida duró 23 turnos. La comenzamos a eso de las 9,30
de la mañana del 3 de mayo, y la terminamos a las 16,00h de ese
mismo día, sin hacer pausa para comer. Francia abandono la guerra en
el turno 12, y Rusia en el turno 15. Salio una reducción de
subsidios en el turno 10 u 11, y creo que otra en el 18 ó 19.
generales rusos a Prusia Oriental y otros 2 a Kammin. Estos últimos
con 11 puntos de fuerza. Mi primera sorpresa fue encontrarme con un
ejército prusiano de 6 puntos en Prusia Oriental, que pronto se
replegó hacía la zona de picas de la esquina, para que mis
ejércitos tardasen más tiempo en volver por el mismo camino. En
pocas rondas, y con un error de Sivel, logré acorralarlo y
destruirlo.
bailando de lo lindo, llegando a entrar en Berlin. Incluso pensé en
meterlo en Sajonia a la caza y captura del tren de suministros
prusiano que allí se encontraba, pero el propio tren sueco se
encontraba en peligro, así que opte por devolver al general sueco a
la zona de Kammin, sobre todo porque tenía en su mano un 12 y un 13
de tréboles que iban a causar sensación en ese sector. Estos
movimientos causaron dolores de cabeza al prusiano, y he de reconocer
que la primera carta que robe con Suecia fue una reserva, y me ayudó
a mostrarme bastante valiente.
encontraba un poco fuera de lo normal en nuestro círculo, pues
Richard jugaba con estrategias un tanto diferentes de las que estamos
acostumbrados. Por ejemplo, desplazó al general hannoveriano 1 hacía
Sajonia. Si echáis un vistazo al mapa, podréis ver que ese
desplazamiento puede llevarse a cabo en 4-5 turnos, lo que es muy
rápido. Yo, normalmente, no me atrevería a hacer esto, pues permite
al francés concentrar 16 tropas contra Magdeburgo. Pero para cuando
Rf llegó a la zona de corazones, lo hizo con un sólo ejército, y
tardo un poco en hacerlo, No lo recuerdo bien, pero es posible que 2
ejércitos prusianos le amenazaran en picas, o algo así. El otro
ejército hannoveriano permaneció en el sur haciendo retiradas
automáticas de -1. Rf no tenía muchas cartas de corazones, y
perdió la batalla en su único intento en Magdeburgo.
vista – un poco tímida, pero se envalentono cuando los generales
prusianos de Silesia se replegaron a Polonia, primero para defender
banderas desde allí, y luego para atravesar Polonia para enfrentarse
al ruso. Con Silesia conquistada sin lucha, atacó varias veces en
Sajonia, pero se topo con superioridad prusiana en diamantes, y con
el hannoveriano dando por el culo.
de tréboles y atacó, yo no tenía esperanza de lograr nada porque
el general prusiano de allí tenía 3 tropas y podía retirarse un
espacio, pero Sivel acepto la lucha, y con mis 25 puntos de tréboles
liquide al último ejército prusiano que ofrecía resistencia a los
rusos…
prusianos (con tren de suministros) que subían por Polonia me
empezaron a causar problemas. Uno se dedicó a cazar un tren de
suministros ruso y eso me retraso en Kammin, y el otro se metió en
Prusia Oriental – en tréboles – para proteger un objetivo que
todavía no había conquistado. A mi no me llegaron los tréboles, y
a Sivel sí. Tarde un tiempo en eliminar el tren de suministros y uno
de los generales, y para entonces, otra figura prusiana cubría
Kammin en tréboles.
de una pieza austríaca al sector de corazones que hay al este de
Berlin, Sivel cometió un error al meter su pieza de Kammin en una
frontera tréboles-corazones. En seguida comencé una batalla de mis
corazones contra sus tréboles, jugando 2 reservas a 0 para obligarle
a jugar más cartas. Al final conseguí retirarle lo suficiente, y
matar a su general en Prusia Oriental. Me quedaba un único espacio sin defensa y a
mi alcance para lograr la victoria. Y entonces… va la zarina, y se
muere.
concentro en la defensa de Sajonia en diamantes, llegando a montar
una formación muy curiosa, en la que dos ejércitos protegían a un
tren de suministros entre los dos. El ejército de Hannover se
sacrificó en una batalla contra Austria, gastando ambos muchos
diamantes. El ejército imperial pululaba por allí, pero le acabaron
metiendo una buena hostia. Yo hice un intento de ganar con el sueco,
pero hice algo mal, o es que tampoco tenía posibilidades. Tan sólo
puedo decir en mi defensa que tuve ocupadas 2 piezas prusianas.
Esta publicación se ha conservado del desaparecido blog https://ethelbertblog.blogspot.com/2013/05/cafe-2013.html



