2018-09-04T10:00:00+02:00
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Edu VS Elendor
para jugar mientras yo estaba de visita en Madrid. Como seguidor del blog ya
tenía una impresión positiva de su pericia táctica, y tenía la sensación de que
la batalla iba a ser todo un reto táctico muy divertido.
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debido a la gran cantidad de terreno que había en la parte central de la mesa,
lo que me permitiría lanzar el Señor del Bosque (2D6 F4) a 30cm de cualquier
Bosque, y si Edu quería entrar en algún bosque serían 3D6 F4. Sin embargo,
decidí que ni Edu tenía mucho disparo (con lo que el Viento Aullante y el Señor
de la Lluvia no me ayudarían mucho) ni había elementos rocosos para lanzar el
Señor de la Piedra, salvo la colina donde estarían los Lanzapinchoz, que no me
preocupaban mucho comparados con los Garrapatoz y los orcos que se me vendrían
encima. A continuación, dudé sobre elegir un saber enfocado puramente al daño
como es el del Fuego, pero decidí que la Alta Magia, que me permitiría
potenciar mi disparo con la Maldición de Atracción de Flechas y hacer etéreo a
mi Archimago para protegerlo, además de tener dos hechizos de daño muy buenos
como son la Ira de Khaine y las Llamas del Fenix, era la mejor opción.
tirada de Intrigas de la Corte decidió que esta batalla él iba a ser mi
General.
En mi flanco izquierdo un karro y unos lobos tenían delante a los yelmos con músico, acompañados de un lanzavirotes y un águila. En mi centro, un lanzavirotes, un garrapato, y unos goblins nocturnos, con mi chamán escondido en el bosque (para sorpresa de mi rival). En frente estaban los segundos yelmos, los maestros de la espada en una posición peculiar, y el noble, que al estar fuera de unidades apuntaba a disponer de equipo mágico curioso. Mi flanco derecho era el poblado: goblins nocturnos, karro, salvajes, goblins nocturnos, garrapato, jabalíes y lobos, con lanzavirotes y kaudillo detrás. Enfrente el temible flanco élfico: águila, lanceros con archimago, arqueros, ellyrion y príncipes dragón.
Puede parecer que el despliegue es algo simple, pero nos llevó un rato, y tenía muchas implicaciones. Un campo de batalla largo, bastante escenografía, líneas de visión cortadas, burbujas de general y de repetir animosidad…en una batalla tan agresivada (tantas unidades rápidas) no suele haber tiempo de corregir un despliegue erróneo.
que Edu pudiera desplegar juntos a los dos Garrapatoz y que se comieran todo mi
flanco entre los dos, ya que no podía redirigirlos al tener 360 grados de
visión y poder atravesar unidades. Mi segunda preocupación eran las líneas de
tiro de los Arqueros y los Lanzavirotes, ya que al haber dos bosques y un
edificio había bastantes opciones para Edu para esconder a sus monstruos, y yo
necesitaba poder concentrar mi disparo para acabar con esos malditos
Garrapatoz.
interrumpiendo su formación en el centro y dándome tiempo a hacer bajas a
distancia, y mientras amenazar a su caballería con la mía en los flancos.
Cometí un error grave al desplegar a mis Maestros tan lejos y al otro lado del
bosque de los Lanceros, rompiendo mi propia línea de batalla. En su momento
tomé la decisión pensando que mis Maestros avanzarían detrás de los Yelmos y
rodearían el bosque para amenazar el centro de Edu, pero no tuve en cuenta que
al estar mi magia y disparo concentradas en el otro flanco (salvo un
Lanzavirotes), Edu iba a poder impedir ese avance con su Garrapato.
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Sí, era improbable, pero también gané el dado para empezar, y este dado era el más importante de toda la partida. Negarle un turno de disparo y magia antes de que chocaran las líneas era muy importante, y no dudé en ir hacia delante.
Sé que fallé una animosidad cerca del kaudillo, que se ocupó de aplacar los ánimos, y el frente decidió hacerme caso. Ambos garrapatos avanzaron a tope en busca de la caballería enemiga, mientras el resto de los pielesverdes avanzaban moderadamente, intentando mantenerme fuera del rango de carga de los elfos.
Ni me molesté en lanzar magia (por el riesgo de disfuncionar, básicamente), y mis lanzapinchoz intentaron hacer de las suyas sin éxito, y siguieron su racha del día de no impactar a nada (esa mañana contra lagartos no habían logrado ni un impacto).
En la fase de magia, Elendor traía la muñeca calentita, y abrió con una Ira de Khaine a mi karro central, y sacó algo así como un 15 o 16. Utilicé un pergamino para salvarlo, de manera muy impulsiva (y errónea, con su distancia de carga no me servía para amenazar). Me tiró una maldición de atracción de las flechas al garrapato del flanco poblado, y mi tirada a tres dados no alcanzó a dispersarla. Por último unas llamas del fénix con fuerza irresistible a los salvajes mataron a 5 de mis orcos. Y como descubrí, también había un portahechizos en el mago, que aunque insistió en el karro, no logró herirlo.
La fase de disparo me dolió más. Los arqueros enfilaron al garrapato maldito, y gracias a las repeticiones para impactar, le hicieron dos heridas. La andanada del lanzavirotes a su lado le hizo dos más, dejando al pobre con solo dos restantes. El otro lanzavirotes, con problemas de visión por el águila, fulminó al pobre fanático que le enseñaba el culo a los yelmos plateados. Te echamos de menos Jimmy.
no colocar a los Lanceros de manera que mi Archimago pudiera ver al Garrapato
de mi flanco izquierdo, con lo que podría haber tenido la oportunidad de
matarlo en un solo turno con una Ira de Khaine. El segundo fue tapar al
Garrapato (que no es objetivo grande) a mi derecha con mi Águila, lo que me
obligó a disparar a un triste fanático con mi segundo Lanzavirotes. Quitarles
heridas a los Garrapatoz era mi máxima prioridad, y sólo la cumplí a medias
debido a estos dos errores.
Empecé el turno fallando animosidad a cascoporro en el flanco clave. Los salvajes fallaron, y con 6 en la tabla de animosidad avanzaron 10 cm (lo justo para tener a los ellyrion a rango de furia asesina). Los goblins nocturnos y los jinetes salvajes también fallaron, pero para quedarse a discutir sobre quién es el legítimo Rey Fénix.
La única carga la declararon mis salvajes a los ellyrion, que optaron por huir, aunque yo fallaba igualmente miserablemente por el pivotaje y el terreno. En movimiento el garrapato izquierdo se comió al águila roja con patatas, mientras que el de la derecho sacó una tirada alta para avanzar, y alcanzó tanto a los ellyrion que huían como a los príncipes dragón. Ambas unidades desaparecieron de la faz de la Tierra, y además provocaron un pánico a los arqueros que huyeron fallando con liderazgo 9. Eso sí, no se salieron del campo de batalla por uno o dos centímetros. Para redondear mi alegría, eran los príncipes dragón los que llevaban el Estandarte de Saphery, que yo había intuido en los maestros de la espada de Hoeth. El resto del movimiento fue cauteloso, salvo los lobos del flanco, y Kordo montado en Kasimiro, que se preparó para cargar el siguiente turno, haciendo elegir a mi oponente entre intentar rematar al garrapato herido o empezar a atacar a la serpiente alada.
hacia ese maldito Garrapato, que se comió entero mi flanco izquierdo (¡!)
gracias a una tirada alta de Movimiento.
En mi fase de magia conseguí apagar (dispersar) las llamas del fénix de los salvajes, y mis disparos siguieron errando vilmente.
caballerías los Lanceros se quedan desprotegidos, mientras que los Maestros de
la Espada son víctimas de la mala posición donde los coloqué y no pueden ayudar
ni amenazar a nadie. Si los hubiera desplegado cerca de los Lanceros, los
Maestros podrían cubrir su flanco, mientras el otro queda protegido por un
bosque.
En esta fase de magia Elendor ya solo tenía 7 dados, y usó 2 para la atracción de flechas al garrapato (que esta vez si dispersé a dos dados) y 5 para llamas del fénix a los salvajes. Utilicé mi segundo y último pergamino, ya que aunque los salvajes eran sacrificables, no quise cometer el error de otras veces de dejar pergaminos para muy tarde y malgastar en el proceso una ventaja clara. También pude dispersar el portahechizos a un solo dado, así que ni tan mal la verdad.
En disparo, el condenado lanzavirotes le hizo las dos últimas heridas al garrapato tocado, que había roto todo el plan de Elendor, y el otro acabó con dos lobos del flanco opuesto, que pasaron su pánico con liderazgo 6 como unos campeones.
En el único combate, los yelmos no hicieron nada de nada, pero el hecho de tener potencia les permitió ganar de un punto, y mi karro se fue del campo de batalla, mientras ellos, confiados, evitaban perseguir.
En el turno 3 Kordo recuperó el control y pasé los chequeos de animosidad de nuevo, pudiendo controlar a los chikoz.
Mis lobos del flanco izquierdo declararon carga al lanzavirotes, pero resulta que como ya no le duplicaba en número, fallé el chequeo de miedo y me quedé a mirar que pasaba. El kaudillo en serpiente hizo lo propio contra el otro lanzavirotes, que pasó el chequeo de terror. El karro restante se fue a por el noble sin dudar, que sospechosamente no optó por huir, y mis dos unidades centrales de nocturnos declararon carga a los yelmos con porta y campeón, que huyeron. Esta huida era razonable para no estorbar a los maestros de la espada, no porque los nocturnos fueran a ser capaces de llegar. El problema es que sacó una huida muy pobre (tipo 17 a 8 dados) y se puso justo tras los maestros, pidiendo a gritos un beso del garrapato enfurecido por la muerte de su compañero.
Y eso es lo que pasó, el garrapato no llegó al archimago, pero vaporizó a los 5 yelmos y a 6 maestros de la espada, que pasaron el chequeo de pánico como buenos guerreros. En el resto de movimiento, mi flanco derecho empezó a reconstruirse, con los jabalíes y nocturnos rodeando el cultivo, y los lobos replegándose, además de los salvajes reformándose ante su estúpida carga anterior. Y no, tampoco acerté con los disparos.
En la fase de combate, Kasimiro se merendó a la dotación del lanzavirotes, arrasando hasta los arqueros. En el proceso los lanceros tuvieron que chequear pánico, fallaron con L9 (del general) y se quedaron de nuevo a un pelo de irse fuera. El karro pese a sus 4 impactos por carga, 2 jabalíes con F5 y 2 orcos con F4 descubrió que el héroe al que se enfrentaba era un tanque con armadura de 2+ repetible y especial de 5+, y consiguió causar una sola herida. Recibió dos como contrapartida, acabando en empate gracias a su superior potencia de unidad.
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En su turno Elendor declaró carga con los maestros de la espada, pero fallaron por un par de centímetros, quedándose a tiro de ambas unidades de nocturnos, pero al menos dando el frontal a ambas. Por suerte 20 goblins es más del doble de los 9 elfos restantes, y no tenía que chequear miedo. Los yelmos, como último representante de la caballería élfica, se giraron para venir en su ayuda. Lo increíble es que los lanceros fallaron para reagruparse (¡con L10!) pese al músico, y dejaron la partida vista para sentencia al salir del campo de batalla.
En la fase de magia, la ira de Khaine acabó con 3 salvajes más, y unas nuevas llamas del fénix con fuerza irresistible se llevaron a otros 3. Es una suerte que sean inmunes a psicología. El lanzavirotes restante decidió apuntar al garrapato un virote único, y maximizó su efectiva causando 3 heridas con ese 1D3 de heridas múltiples.
haber lanzado Caminar entre Dos Mundos a mi Archimago para impedir que el
Garrapato pudiera dañarle en el siguiente turno.
En la fase de combate, el noble a caballo causó una herida, y se defendió estoicamente en un nuevo empate. El kaudillo en cambio se cebó con los arqueros (6 bajas), y los persiguió hasta fuera del campo de batalla.
Esta vez solo falló la animosidad la unidad de 21 goblins nocturnos del cultivo, que seguramente se estaba poniendo de setas hasta arriba. Las otras dos cargaron con éxito a los maestros de la espada (tarde para darme cuenta que ninguna llevaba estandarte) y los 3 lobos (esta vez sí) pasaron el chequeo de miedo para trabar al lanzavirotes del demonio.
El garrapato, ni corto ni perezoso, se lanzó por el bosque buscando al archimago, al que alcanzó por un centímetro de nada, y la magia se desvaneció del campo de batalla, por suerte para mis salvajes. Mi kaudillo se acercó listo para unirse a la refriega que quedaba, mientras el resto perdía el tiempo sin remedio.
Había asomado al chamán aprovechando la muerte de su archimago, pero aún así me dispersó sin problemas la Mirada de Morko, seguida de fallos de lanzavirotes (claro).
En combate 1 maestro de la espada a cambio de 3 goblins nocturnos supuso un nuevo empate, el noble acabó con el karro (aunque al garrapato todo le daba igual) y los lobos mataron a un elfo, y persiguieron hasta matar al otro.
Ya no quedaba demasiado. Los yelmos cargaron el flanco de mis goblins nocturnos (que pasaron el pánico gracias a la burbuja de liderazgo del general) y el noble se lanzó a por los orcos salvajes.
En el combate gordo perdí 6 nocturnos, pero por suerte solo una unidad huyó, mientras que el noble pese a matar dos salvajes perdió de un punto y falló el chequeo de liderazgo a 8s (sí, Elendor y el liderazgo en esta partida…tela marinera).
Mi kaudillo cargó al culo de los maestros, que eran inmunes a terror, y que pasaron el chequeo de pánico, y mis salvajes siguieron empujando lejos al noble a caballo indestructible. Fallé el chequeo para reagrupar los goblins nocturnos (L9 del general más músico L10…pues saqué un 12, no solo mi rival fallaba estas cosas, solo que chequeó muchísimo más). Como tenía dudas del combate múltiple, lancé el garrapato a pisar cabezas, y se llevó 6 maestros de la espada, 8 goblins nocturnos y 3 yelmos plateados. Los yelmos fallaron su pánico y dejaron a los maestros de la espada a mi merced.
Recibí el desafío del campeón de maestros, que se comió 5 heridas el pobre, y perdí un solo goblin nocturno, con lo que al final los maestros huían al yo causar terror y superarles en potencia.
El turno fué extrabreve. Los dos yelmos y el noble se reagruparon a ver si alguna vida elfa sobrevivía al día.
Cargué al noble con los 5 lobos intactos en su flanco, y con los salvajes en su frontal, mientras mis goblins nocturnos abandonaban el campo de batalla al fallar su reagrupamiento (esta vez con L6). El garrapato se comió a los dos yelmos restantes, quedando la duda del noble indestructible (muy épico).
Pues yo no le hice nada, y el noble logró matar 3 lobos, para dejar mi potencia en el flanco por debajo de 5 y negarme ese punto de flanco, con lo que me ganó de un punto. Los lobos huyeron, pero por suerte los salvajes no (aunque perdieron la furia asesina).
En el último turno, el noble mató a 2 salvajes y conservó su última herida, pero el hecho de tener potencia, estandarte y músico me hizo ganar de un punto, él falló la desmoralización y huyó de nuevo, acabando la partida con el bando élfico completamente destruido o desmoralizado.
la oportunidad de salvar mi mal despliegue concentrando disparo en el Garrapato
al que podría haber matado en el Turno 1, lo que habría liberado a mis
Príncipes Dragón y me habría evitado el colapso del flanco por pánico.
Me lo pasé muy bien, es un rival con el que vas debatiendo la partida tácticamente sobre la marcha, así que se aprende mucho, y teníamos muchas reglas que ir consultando, ya que yo había andado jugando 7ª y él 9th Age. Además la partida era muy desafiante, ya que muchas unidades tenían un área de influencia importante (serpiente alada, garrapatos y fanáticos por mi lado, y caballería, lanzavirotes y águilas por el suyo) y había que tener buen ojo para no causar un agujero en el planteamiento propio.
Por mi parte, los MVPs son los garrapatos, aunque realmente disfruto mucho jugando el kaudillo en serpiente alada por su movilidad. Por el lado élfico creo que el MVP indiscutible era el noble indestructible, aguantando la carga de un karro de jabalíes, luego varias rondas de combate, abriendo cabezas de salvajes, de lobos, ganando un combate imposible…solo le fallaba el liderazgo.
Hasta aquí el informe de hoy, con un sangriento duelo con las tropas de Ulthuan, y un nuevo éxito del Whaaagh, que creo que a estas alturas ya piloto con bastante soltura. Aprovecho para agradecerle a Elendor la partida, la lista, que se trajera de tan lejos las miniaturas, y una tarde muy instructiva. Espero que nos veamos pronto en el torneo de octubre. ¡Hasta el próximo Whaaagh!
de llevarme a casa como tarea aprender de mis errores. ¡Espero con ansia la
revancha!
Esta publicación se ha conservado del desaparecido blog https://www.leyendasenminiatura.com/2018/09/andanzas-del-whaaagh-10-caballos.html


































